Evaluación del Impacto Económico del Health Coaching: un caso de estudio de los aceleradores de innovación de la NHS

El Health coaching es colaborativo y un proceso centrado en la persona; basado en las teorías de cambio del comportamiento y que puede ser conducido por profesionales sanitarios a lo largo de una comunidad, cuidados sociales y en marcos clínicos.

A través de autoconocimiento, educación y aprendizaje activo, los pacientes son motivados a clarificar y establecer sus propios objetivos, y trabajar diariamente para alcanzarlos; totalmente bajo el soporte de una relación interpersonal con su HEALTH COACH

El entrenamiento de Health   coaching aporta a los sanitarios (y otros coaches incluso) una nueva mentalidad y técnicas de comunicación para estructurar y personalizar sus intervenciones para activar los cambios de comportamiento en sus pacientes; profundizando en sus motivaciones internas.  Esto complementa sus conocimientos y habilidades clínicas  como una herramienta útil para el cambio conductual.

La NHS (Sistema Nacional de Salud Británico), ofrece opciones variadas de entrenamiento que van desde 2 hasta 10 días en un modelo de prácticas en cascada donde el personal local atiende a un curso de entrenar al entrenador,  impartido por un proveedor de un programa de health coaching (el Coach del Rendimiento), para después capacitar a otra parte del personal en dichas técnicas de health coaching.

El Health Coaching desencadena una mayor satisfacción del paciente y una menor demanda asistencial del sistema de salud, debido a mejoras en los comportamientos respecto a la salud, un bienestar general mejorado, una mejor autogestión de la enfermedad y un seguimiento apropiado de la enfermedad.

Este enfoque del health coaching se utiliza, sobre todo, en personas con enfermedades de larga duración. La teoría es que los pacientes se vuelven participantes más activos de sus cuidados, están más motivados y es más probable que alcancen sus objetivos propuestos.  Esto puede desencadenar en una mayor satisfacción del paciente y una menor demanda asistencial del sistema de salud, debidas a mejoras en los comportamientos respecto de la salud, un bienestar general mejorado, una mejor autogestión de la enfermedad y un seguimiento apropiado de la medicación.

Mientras el health coaching no es un nuevo concepto en sí mismo, su intervención está soportada por el proyecto de Aceleradores en Innovación de la NHS con un enfoque de la Dra. Ruth Wolever y la colaboración de Better Conversations. El proyecto piloto se implementó en la región este de Inglaterra y se ha diseminado a otras partes del país con el soporte de la Health Education.

El desarrollo del programa nacional ha recibido financiamiento de una variedad de fuentes en los últimos seis años: £100,000 del Fondo de Innovación Regional para dar soporte al proyecto piloto y su evaluación, £500,000 por parte de la Health Education del Este de Inglaterra para gestión y formación de 800 profesionales clínicos, y £120,000 para contrataciones de personal que diseminen el enfoque y concepto del health coach.

Los costes de implementación de este enfoque, una vez capacitados los sanitarios, depende de si los health coaches son personal existente o si son nuevas contrataciones. El coste de oportunidad asociado con las intervenciones de la actividad del health coach aún está en estudio.

Con el Health Coaching hay una serie de resultados positivos: mayor conocimiento, confianza y habilidades de los pacientes, alto grado de satisfacción y menor estrés por parte del personal sanitario, mayor independencia de las familias y los pacientes con necesidad de rehabilitación, disminución de los tiempos de estancia en los hospitales, reducción en los ingresos a residencias de ancianos y los paquetes de cuidados necesarios dentro de las mismas.

Mucha investigación se ha realizado sobre la efectividad del health coaching, aunque una revisión sistemática ha concluido que la variación en las aproximaciones y la falta de definición clara y homogénea sobre cómo generalizarlo, hace complicada la comparación de estudios y la identificación de las intervenciones en prevención y gestión más efectivas dentro del abanico aplicable de enfermedades crónicas. Sin embargo, hay muy buena evidencia del potencial del health coaching para alcanzar un rango de beneficios para pacientes y personal sanitario; además de un ahorro económico para el sistema nacional de salud y cuidados sociales.  Algunos ejemplos son:

  • Reducción de la demanda de consultas secundarias por una mejora notable en el estado general de salud del paciente.
  • Incremento en la eficiencia del personal sanitario debida a una descarga más rápida del trabajo diario.
  • Reducción de tiempos y listas de espera.
  • Menor gasto en pruebas y medicación innecesarias.
  • Mejora en los resultados de los pronósticos y las terapias.
  • Crecimiento en un 51% de nuevos pacientes en listas de espera y ahorro de £12,438 al año en concepto de puestos temporales por exceso de trabajo en uno de los Departamentos de Fisioterapia en York donde se ha implementado.
  • Ahorro entre £1,000 y £1,500 por persona en el área de cuidados coronarios donde los pacientes tienen acceso a un Health Coach, y
  • Hasta £248 por persona de ahorro si se aplica el health coaching en pacientes con riesgo continuo de hospitalización en un período de 2 años.

Asimismo, hay una serie de resultados positivos no tangibles de la implementación de un proceso de Health coaching, como son: mayor conocimiento, confianza y habilidades de los pacientes, alto grado de satisfacción y menor estrés por parte del personal sanitario, mayor independencia de las familias y los pacientes con necesidad de rehabilitación, disminución de los tiempos de estancia en los hospitales, reducción en los ingresos a residencias de ancianos y los paquetes de cuidados necesarios dentro de las mismas.

 Ahorro entre £1,000 y £1,500 por persona en el área de cuidados coronarios donde los pacientes tienen acceso a un Health Coach, y hasta £248 por persona si se aplica el health coaching en pacientes con riesgo continuo de hospitalización en un período de 2 años.

En conclusión, mientras no es posible cuantificar exactamente el total de los beneficios de implementar un programa de Health Coaching en un centro sanitario, por la variedad de posibilidades para realizarlo dependiendo del área terapéutica donde se implemente; es posible, encontrar evidencia importante de los efectos positivos de este enfoque tanto en los pacientes como el personal sanitario, y el impacto en reducción de costes que puede generar a largo plazo desde la perspectiva de los cuidados sociales y de la salud en un sistema nacional de salud como la NHS en Reino Unido.

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